Sobre el Autor
Pablo Gustavo Díaz es investigador de mercados electorales y estratega político. Creador de PoliTech.com.ar sistema SaaS de Inteligencia Política.
De formación técnica en computación con estudios en análisis de sistemas informáticos. En la década del '90 trabajó en el mercado corporativo como analista de grandes cuentas para Xerox Argentina ICSA y los representantes nacionales de Apple inc. y Microsoft Corporation. Ingresó a la consultoría política haciendo cómputo electoral y encuestas en boca de urna. Se especializó en social media marketing, comunicación política e investigación de opinión pública y mercados. Intervino en el equipo de desarrollo del sistema de comunicación digital del gobierno de la provincia de Río Negro. Participó como asesor principal o colaborador externo en 27 campañas electorales municipales, provinciales y nacionales en las provincias de Santa Cruz, Río Negro, Neuquén y Buenos Aires.
Desde 2012 asesora a intendentes (alcaldes), gobernadores y legisladores nacionales de la Patagonia Argentina en marketing político y gestión de campañas electorales.
• • •
Prólogo (por Pedro Pesatti*)
Vivimos en una época en la que las certezas se han diluido y las ideologías han dejado de funcionar como brújulas. La política, despojada de su antigua épica, se encuentra ahora sometida a la lógica del instante, del dato inmediato, del algoritmo que todo lo mide, pero poco explica. En este contexto —marcado por la fragmentación del voto, la desconfianza ciudadana y la deslegitimación de las élites— pensar la política se ha vuelto más urgente que nunca.
Este libro de Pablo Díaz es, en muchos sentidos, una respuesta a esa urgencia. Pero no se trata de una respuesta simplificadora ni grandilocuente. Por el contrario, Díaz, con la sobriedad de quien conoce tanto el vértigo de la campaña como el silencio de la reflexión, propone una fórmula que no busca imponer dogmas, sino organizar el pensamiento. En consecuencia, el lector encontrará aquí un entramado de observaciones empíricas, análisis estratégicos y herramientas conceptuales que dialogan con lo mejor de la ciencia política contemporánea y desde una perspectiva profundamente comprometida con la práctica democrática.
Además, con una trayectoria sólida en la provincia de Río Negro y una experiencia acumulada en otras regiones del país, Díaz encarna un perfil cada vez más necesario: el del profesional que no se conforma con la intuición, que desconfía de las fórmulas mágicas y que considera que detrás de cada victoria o derrota hay causas identificables, patrones repetibles, errores que se pueden corregir. Lejos de ofrecer un recetario de frases como un abracadabra, este libro es, más bien, una invitación a pensar la política como ciencia aplicada y, al mismo tiempo, como arte perfeccionable.
A lo largo de estas páginas, se despliega una idea central que recorre transversalmente toda la obra: el marketing político —tan vilipendiado por ciertas tradiciones ideológicas— no constituye una banalización de la democracia, sino que representa un dispositivo para traducir necesidades sociales en propuestas comunicables con eficacia. Por ende, el autor recupera el sentido más profundo de la racionalidad estratégica. No como cinismo, sino como método. No como táctica vacía, sino como forma de intervenir en el debate público sin resignarse a la espontaneidad ni entregarse a la emocionalidad desbordada que suele gobernar las redes sociales y que, lamentablemente, ha invadido también las campañas.
En este punto, el aporte de Díaz se sitúa en una frontera delicada: la que separa la política entendida como espectáculo de la política entendida como proyecto. Y lo hace a través de herramientas que combinan investigación académica, uso intensivo del Big Data, incorporación de inteligencia artificial para modelar escenarios, y lectura psicológica de las emociones colectivas. Todo ello bajo una premisa insoslayable: comprender a los votantes para respetarlos desde su singularidad, sin caer en la tentación de manipular su discernimiento.
Así, la obra avanza en una doble dirección. Por un lado, analiza con precisión quirúrgica los mecanismos internos de una campaña electoral: la planificación, la segmentación, el diseño de mensajes, la adaptación a entornos cambiantes. Por otro, interpela al lector con una pregunta que desborda lo técnico y se instala en el plano ético: ¿cuántos dirigentes, después de perder una elección, se detienen a pensar seriamente por qué perdieron? ¿Cuántos ganadores, siquiera, comprenden las razones de su triunfo? Desde esta perspectiva, la introspección —plantea el autor— es la base de toda mejora futura. La política, como cualquier otra práctica profesional, exige evaluación, revisión y aprendizaje.
Este libro tiene, además, el mérito de no caer en la autocelebración ni en la pirotecnia teórica. Su tono es reflexivo pero no distante, y es, al mismo tiempo, riguroso sin hermenéuticas. Está escrito desde la experiencia, pero con la vocación de compartir conocimiento útil. En consecuencia, cada capítulo está atravesado por una voluntad pedagógica que lo vuelve accesible tanto para quienes ejercen cargos públicos como para quienes desean comprender mejor los procesos electorales en contextos de alta volatilidad y complejidad.
"La fórmula para ganar elecciones" no promete milagros ni vende atajos. Propone, en cambio, una ética del trabajo político basada en el estudio, la sistematicidad y el respeto por el ciudadano. Frente al crecimiento de la antipolítica y la tentación populista de reducir el conflicto a un juego de buenos y malos, esta obra representa un gesto contracultural: apostar por la racionalidad en tiempos de furia.
En conclusión, este libro no es solo una herramienta para candidatos, asesores o militantes. Es, sobre todo, una contribución al debate público. Una intervención necesaria en una sociedad que necesita, con urgencia, volver a pensar para comprender, para decidir. Para transformar la sociedad actual en una sociedad más igualitaria y justa.
Pedro Pesatti
Vicegobernador de Río Negro (2015-2019. 2023-actual)
Intendente de Viedma (2019-2023)
• • •
Introducción
En Argentina, donde vivo y me desempeño profesionalmente, hay elecciones cada dos años, los impares. Esos años resultan muy vertiginosos para los consultores políticos porque es cuando mayor demanda de servicios tenemos y en mi caso particular, que me gusta estar 24/7 al servicio de los clientes, mucho más. Por el contrario, los años pares son un remanso. El tiempo fluye tan lentamente que hasta me sobran horas del día.
Es en estos años pares, no electorales, cuando aprovecho a estudiar y profundizar conocimientos. El primer objeto de estudio es mi propio trabajo. Analizo lo sucedido en el año electoral anterior. Lo que hicimos con mi equipo y resultó bien, pero también lo que salió mal. Busco en las causas de esos resultados un intento de transitar la autocrítica y aprender de la propia experiencia.
El segundo objeto es adquirir nuevo conocimiento, descubrir nuevas técnicas y experimentar nuevos sistemas que sirvan para mejorar mi desempeño profesional y volcar en los futuros proyectos que me contraten. Invierto mucho tiempo y dinero en algunos de ellos.
El año 2022, por ejemplo, me dediqué al estudio del cerebro político, el Big Data y la Inteligencia Artificial. Me zambullí en la lectura de psicólogos, psiquiatras y neurólogos, investigadores de nuestro sistema de decisión, para entender por qué la política es como es y por qué los votantes votan como votan.
¿Por qué? es la pregunta más maravillosa que existe. Es la primera que hacemos insistentemente desde niños a nuestros mayores para comprender cómo funcionan las cosas, pero vamos dejando de hacerla a medida que crecemos y nos llenamos de prejuicios.
El Big Data y la Inteligencia Artificial (IA) son dos herramientas fenomenales que experimento en mi tarea de consultoría, que no solo me permite ahorrar mucho tiempo de análisis y estudios de datos, sino además me ayuda a eliminar el molesto y peligroso 'ruido' del que habla Kahneman en uno de sus libros, minimizando los márgenes de error en mis investigaciones y predicciones electorales.
Con el tiempo, esa experimentación dejó de ser un ejercicio de años pares y se volvió una herramienta concreta: diseñé y construí PoliTech Panel360, un sistema informático de gestión electoral apoyado en inteligencia artificial, que asiste tanto en el diseño de los estudios como en el análisis de los datos de una campaña. La idea es simple y a la vez ambiciosa: poner la tecnología al servicio de la disciplina de pensar bien. Donde el cerebro humano —el del consultor y el del candidato— tiende a caer en sesgos y a dejarse arrastrar por el ruido, un sistema bien diseñado ayuda a sostener la mirada fría sobre el dato.
Conocé la plataforma de inteligencia política que utilizan los lideres políticos más exitosos politech.com.ar.
Este libro es producto de lo aprendido en esos años pares. También de la experiencia adquirida a lo largo de todas y cada una de las veintisiete campañas electorales en las que participé activa, directa o indirectamente en tantos años impares. Pero, también, de lo aprendido en mi profesión de base, mucho tiempo antes de ingresar a la consultoría política.
Esta edición 2026 de La Fórmula Para Ganar Elecciones, además, es una versión madurada. Los ciclos electorales de 2023 y 2025 me obligaron a revisar, a corregir lo que la práctica mostró frágil en la fórmula original y a sumarle dos factores que una y otra vez resultaron decisivos y que la versión original no contemplaba. El instrumento que vas a encontrar es, entonces, el resultado de confrontar el pizarrón con la cancha.
"La política es pasión y la racionalidad es poco frecuente en esta actividad"
— Durán Barba y Nieto, "El arte de ganar" (2017)
En los 14 años de carrera de consultoría política que acarreo, no solo comprobé que la cita previa de Barba y Nieto es cierta sino además que es una de las verdades más subestimadas por la política.
¿Cuántos candidatos luego de perder las elecciones se sentaron a analizar concienzudamente las razones de esa derrota? ¿Cuántos ganadores hicieron lo mismo con sus triunfos? No hablo de buscar excusas o chivos expiatorios, sino de hacer una introspección personal y un profundo análisis del día a día de la campaña y de cómo afectaron en ellas las decisiones que tomaron.
Luego de decenas de charlas mantenidas con muchos candidatos, puedo dar fe que son muy pocos los políticos que analizan meticulosamente las razones de sus triunfos y sus derrotas. La mayoría no tienen ni idea de por qué tuvieron ese resultado.
Este libro está pensado para ayudarlos en eso. Desde la aproximación a la racionalidad lógica que nos permite la matemática. Transformando la pasión en dato y el dato en análisis podrán calcular que el resultado de sus campañas no se definió el domingo de las elecciones sino mucho antes. Desde el inicio mismo de esas campañas. Incluso mucho antes de eso también. En el momento en que tomaron la decisión de candidatearse, su suerte estuvo echada.
Pero este libro fue pensado también para ayudar a muchos utópicos, románticos de la política, a gambetear la frustración de la derrota. Guiándolos como a un piloto de avión antes del despegue por un checklist de factores y recursos que deben tildar indicando su presencia en la campaña. Así descubrirán, antes de emprender la carrera, si su campaña está lista para despegar o tiene destino de estrellarse contra la barrera del final de la pista.
"La fórmula para ganar elecciones" invita a los políticos al análisis prospectivo y retrospectivo de las campañas electorales. Pero también lo ayudará a conocer los factores críticos internos y externos que inciden en ellas y les mostrará cómo poder entenderlos y dominarlos.
• • •
Seguí leyendo
Los primeros tres capítulos son de cortesía. Ingresá la clave de acceso para continuar con el libro completo.